JuanaDeArte

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Yo y mis métodos de diseño.

Cuando le dije a mi madre que estudiaría diseño gráfico casi muere de la risa, pero yo muy estaba seria y convencida así que después de todo lo tomó en serio, pero no le gustó para nada la idea, no creerán que me tocó convocar a una reunión familiar para que mis tías hablaran con ella, me preguntaban que si era lo que quería, que esto no era un profesión sino un hobby, ahora yo no sabia de parte de quien estaban mis tías, pero luego de ver mi convencimiento y lo que quería hacer, me entendieron y apoyaron (aunque no fue así de fácil, tomo su tiempo, pero lo hicieron), ya llevo trabajando hace más de 7 años como diseñadora, he tenido toda clase de trabajo relacionado al diseño desde hacer diagramaciones para libros, hasta Web y Mobile.

 

¿Mi pasión? el Branding, una pasión que en mi entorno (en la cuidad donde vivo) muy pocos diseñadores compartimos, pero que vale pena andar en este camino, muchos de mis clientes llegan a mi referidos por clientes anteriores que he tenido, lo que significa que en realidad les gusta mi trabajo.

 

Todos sabemos que no todos los clientes son fáciles, algunos clientes son obstinados y algunos pasan por groseros, en lo personal yo siempre trato de evitar este tipo de clientes, no por que no pueda o sepa como manejarlos, la realidad es que con el tiempo se convierten en una carga para nosotros y terminamos odiando lo que hacemos, la carrera que tanto amábamos se nos convierte en un verdadero martirio.

 

Que pasa cuando nos enfrentamos a nuestros cliente. Ese es nuestro verdadero reto, ya que si hicimos bien la tarea entonces; conocemos el mercado, aplicamos nuestros conocimientos de construcción de marca, tenemos claros los objetivos de la marca, bla, bla, bla.

 

El cliente quiere enseñarnos a diseñar

En este proceso de búsqueda y creación nos enfrentamos a muchos retos, no solamente a nuestro cliente le debe gustar lo que ve, sino que también se debe sentir lo que quisimos trasmitir en la marca, los consumidores de esa marca deben experimentar esos conceptos que hemos plasmado en ella, debe haber un concepto claramente trasmitido, resulta que la mayoría de nuestros clientes tienden a impregnarle su personalidad, sentimientos e incluso familiaridad a la marca, (a menos que la marca lo permita, como por ejemplo un restaurante familiar de generaciones) y al momento de la creación quieren ver reflejado esto en la parte gráfica, es un error muy común y los diseñadores tendemos a caer en el trampa, pero cuando encontramos nuestro propio camino, ya es otro cuento.

 

Encontremos nuestro propio camino.

Hablemos un poco de experiencias personales vividas con clientes reales, una serie de aprendizajes y trucos que se van adquiriendo en el camino, con el pasar del tiempo y con toda clase de clientes, desde los mas obstinados hasta los mas abiertos a recibir propuestas y sugerencias.

Ahora que les he contado con que clientes me he ido topando en mi camino, les compartiré algunos tips que he adoptado para mi y que hasta el momento me han resultado, desde el momento de crear la marca, hasta la hora de presentarla al cliente.

 

El secreto del número 3

Tres es el numero perfecto, la santísima trinidad, las tres dimensiones, la regla de tres, los puntos mínimos para el equilibrio (trípode). bueno en fin, es una cantidad que no es mucho, pero tampoco es poco al momento de presentar nuestras propuestas.

 

1.Escoger conceptos o palabras claves que pueda describir el producto o servicio.

Es mas más fácil cuando conocemos el producto, ya sea porque hemos realizado una investigación previa o por alguna relación cliente-producto, el caso es que tener claro los objetivos de la nueva marca nos hará la vida más fácil a la hora de diseñar, así podemos sacar tres palabras claves que representen perfectamente el producto y nuestros primeros rayones ya tendrán una dirección definida y no tener que comenzar a rayar sin sentido. No tienes que ser un experto dibujando, con rayones claro de a donde quieres dirigir la marca es suficiente.

 

2. Le pregunto a las personas que menos saben de diseño.

Tendemos a caer en el error de preguntarle solo a otros diseñadores sobre nuestro trabajo, los cuales siempre resaltan criticas de la técnica o el mal uso de un elemento, mientras que una persona alejada del medio no conoce las palabras técnicas y lo que realmente nos trasmite son los sentimientos provocados por la nueva marca, esto nos ayuda a identificar mejor los conceptos de la marca y lo que los usuarios finales pudieran percibir.

Mi mamá, mis hermanas, posibles compradores o usuarios de la marca, al fin y al cabo será los verdaderos compradores o usuarios.

Ahora, esto no quiere decir que no podamos incluir la opinión de algún otro diseñador, solo que no sondeemos tanto entre los diseñadores, ya que por lo general tendemos a trabajar y tener estilos propios, y no sería gracioso tener una cantidad de sugerencias que nos terminarían distorsionando la marca original.

 

3. Tres propuestas finales.

Trabajo docenas de posibles propuestas antes de escoger estas tres finales, hago bocetos, rayones propuestas tantas como pueda, variaciones de color, de tipografía, de orientación etc, pero a la hora de presentar al cliente opto por 3 propuestas finales, sin necesidad de agobiar a nuestro cliente con muchas propuestas que llegue a confundirse, pero no tampoco es poquito, el truco está en que siempre tenemos una propuesta a la cual le apostamos más y a esto a lo que le sacamos ventaja cuando a la hora de presentarlas, ordenándolas desde a la que más le apostamos hasta esa que miramos de reojo; la primera es para escoger, (según nuestro criterio y por cierto casi siempre es acertado, sin llagar a sonar engreído) la segunda que lo deje dudar y la 3 que definitivamente no, esto no significa que las dos siguientes no sean buenas o no merezcan ser escogidas, debemos tener cuidado que las dos siguientes transmitan los conceptos claramente pero es solo cuestión de descrestar y de cómo las presentamos gráficamente, con esto ayudamos a nuestro el cliente a escoger una y a no hacer fusiones entre ellas, esto suele pasar mucho y termina una marca “Frankenstein” con parte de una y de la otra, el orden de la presentación es casi obvia la “mejor o a la que más le apostamos” va de primera en la presentación, esta queda en su cabeza y hace dudar de las dos siguientes, cualquiera diría que lo mejor se deja para el final, pero siempre he creído que los clientes sufren del “síndrome de patitos” (no es el mismo síndrome de patito feo) se identifican con lo primero que ven, así como los patitos que al nacer identifican lo primero que ven como su madre.

 

En fin!

He aprendido a lo largo de estos mas de 6 años a que al final de la historia ellos confían en nosotros, que por algo nos escogieron y confiaron sus ideas, nuestro trabajo habla por nosotros y dar lo mejor de uno en cada marca diseñada, nuestros mejores trabajos traerán mejores clientes.